Pesaj: «Y le contarás a tu hijo»

25/Mar/2013

Lic. Rafael "Rufo" Winter para CCIU

Pesaj: «Y le contarás a tu hijo»

Este año, Pesaj comienza en la víspera del lunes 25 de marzo y se extiende hasta el día 2 de abril. Es decir, ocho días. Por calendario hebreo, la fecha es siempre la misma, comienza la víspera del 15 del mes de Nisan. En Israel, la festividad dura siete días. “En cada generación cada uno debe verse a sí mismo como si hubiese salido de Egipto”, dice la Hagadá de Pesaj. La Hagadá (relato, narración) es el libro que narra todo el acontecimiento –previo, durante y posterior- de la salida de Egipto.Si ha existido un evento antiguo  entre otros, que ha permanecido grabado en la memoria colectiva del pueblo judío, ha sido sin duda éste.  Conocido también como el “Éxodo”, constituye el acontecimiento central en torno al cual se celebra Pesaj. Por otra parte el Éxodo y su recuerdo aparecen varias veces en la Torá, en las fuentes y en la liturgia judía. Marcó al pueblo judío para siempre. De acuerdo al relato de la Torá –parte del libro Shmot (“nombres”, traducido conceptualmente como “Éxodo”)- el pueblo hebreo sufrió la esclavitud en Egipto durante varias generaciones. Hasta que aparece la figura de Moshé (Moisés) quien habrá de transformarse finalmente en el libertador de su pueblo. De la esclavitud a la libertad será un largo proceso. Idas y venidas. Marchas y contramarchas. Moshé que le exige al faraón “dejad salir a mi pueblo”. El faraón es reacio a permitir la salida de los esclavos hebreos. Hasta que, de acuerdo al conocido relato D´os interviene. Ocurren milagros. Las famosas Diez plagas.  Faraón, aún reacio, percibe que D´os está con el pueblo de Israel. Las Diez Plagas ¿intervención de D´os? ¿Fenómenos naturales en su mayoría pero que ocurren cuando más necesarios son? Y si es así: ¿quién determina en qué momento deban ocurrir?Tanto las plagas, como el posterior y definitivo (también milagroso) cruce del Mar Rojo se vinculan absolutamente al magno acontecimiento del Éxodo. Quedando especialmente incorporados a la memoria colectiva del pueblo judío.Lo fundamental es el mensaje: en este caso el mensaje es, claramente, la lucha por la libertad. En una época demasiado temprana de su historia, el pueblo hebreo fue esclavizado. En una época posterior, también temprana de su historia, el pueblo hebreo luchó por su libertad. Y finalmente la consiguió. La lucha – no armada en este caso, no había con qué: eran esclavos –  contra la tiranía y la opresión. Todo eso forma parte del mensaje central de Pesaj, más allá de aspectos anecdóticos, confirmados o no, documentados  o no, pero que, en última instancia, ayudan a que el mensaje sea más relevante aun. Y recordemos: uno de los nombres alternativos de Pesaj es el de “Zman Jeruteinu”, “Tiempo de nuestra liberación”.La lucha por la libertad habría de repetirse varias veces en la larga historia del pueblo judío, en circunstancias similares o peores. Como ser: la rebelión del Ghetto de Varsovia, que comenzó el 19 de abril del año 1943. Por calendario hebreo, la rebelión comenzó… en una noche de Pesaj! Tres mil años después del Éxodo de Egipto.Y en ese sentido, este año es especial, pues dentro de pocas semanas, se cumplirán  70 años de dicha rebelión.Si bien en Pesaj se acostumbra a ir a la sinagoga, la celebración principal tiene lugar en el marco familiar, especialmente la primera y segunda noche. Ambas son denominadas “seder” (orden) pues en ellas todo se desarrolla según un orden preestablecido. Como dijimos, al comienzo, es la Hagadá el libro de cabecera. Si bien, el núcleo central de la misma se refiere a la salida de Egipto, hay además Salmos, bendiciones, canciones, explicaciones, comentarios, ilustraciones. Sobre la mesa del Seder, unos cuantos símbolos;  todos ellos, obviamente poseen un significado.Destaca la matzá, el pan sin levadura (llamado por nuestros sabios el “pan de la pobreza”) seguramente  el símbolo más característico de todos ellos. Según el relato tradicional, es lo que prepararon rápidamente  y comieron nuestros antepasados al salir de la esclavitud a la libertad.En otra parte de la mesa, hay una copa de vino dedicada al Profeta Elías.Se  bebe – en distintos momentos del Seder – cuatro veces de la misma copa, en recuerdo de las cuatro expresiones de liberación que menciona la Torá al referirse a la salida de Egipto.Y  además, la tradicional keará (bandeja del Seder) con los siguientes elementos: zeroa (hueso asado), maror (hierbas amargas), carpas (lechuga, apio o perejil), beitza (huevo asado), jaroset (mezcla de manzana, canela, nuez y vino) y un vasito con agua salada.Finalmente en otro sector de la mesa, un plato con tres matzot superpuestas (independientemente de la matzá que le corresponde a cada persona), lo que simboliza a los tres grandes grupos del pueblo judío: Cohen, Levi e Israel.Concluimos con un texto relativo a las ya mencionadas 10 plagas, cuya explicación figura en la Hagadá de Pesaj y dice así:“Al leer la Hagadá, plaga tras plaga, vertemos con una cucharita cada vez, algunas gotas de vino, de la copa a nuestro plato. El salmista nos ha dicho: ´El vino alegra el corazón del hombre´. Pero ¿cómo podemos alegrarnos plenamente con la liberación de Israel, sabiendo que nuestra redención acarreó el sufrimiento de los egipcios? No podemos ser alegres al saber de la aflicción de seres humanos, así sean enemigos nuestros. Por lo tanto, nuestra segunda copa de vino no debe quedar llena. Disminúyase el símbolo de la alegría, para expresar nuestro pesar por el dolor de los egipcios…”.Para finalizar ¿quién es el verdadero “protagonista” de la noche del Seder? El niño. Él es quien pregunta. Las preguntas son lo esencial.En la medida que en cada generación haya niños que pregunten, la continuidad del pueblo judío estará asegurada.JAG
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